He alargado mucho ese libro. Lo disfrutaba y no quería que llegase al final.
Esta noche de viernes ha sido un tanto extraña. Me imagino que las situaciones se desencadenan por si solas sin necesidad de provocarlas a partir de un hecho concreto. Seguramente aleatorio. Creo.
Decidi visitar el correo que no veo nunca y limpiarlo (outlook) y a partir de ahi se desencadenaron.
Un mail que me llevo a un blog mio abandonado. Con un comentario de 2005. que coincidio en el tiempo con una ventana de Messenger que se abre y aparece quien comentaba aquello hace cinco años atras.
Este a su vez me dirige a otro post comentado en 2009 que me vuelve a llevar al blog de una vieja conocida. nuevo, porque ese no lo conocia yo.
Y luego la duda de si deberia volver al principio de mi bitacora actual
Se resiste a irse, despues de unos dias de tregua vuelta a lo mismo, pero en esta tierra mia siempre ha sido asi. Pasar del frio intenso al calor insoportable casi sin dar respiro a la primavera.
Hoy volvio la lluvia y la tarde ha sido gris de esas que me gustan. Reconozco que ha sido una tarde nada corriente y al salir de mi oficina, he visto pasar a mis hijas en su coche que con una caravana detras suyo me hacian señas para que rodease el coche y montara con ellas. Las nubes se sucedian a ratos con el sol, y yo sin mi camara (raro) he desaprovechado dos otres instantaneas que hubieran sido al menos, bonitas. Lo he pasado bien con ellas, las he llevado a ver un vestido que vi en un maniqui en cierto escaparate, al final han sido unos zapatos, luego hemos ido a comprar pintura, acuarelas, acrilicos, algun cuaderno de dibujo....
Ahora el sol mandaba sobre las nubes. Efimero. Todo se ha llenado de nubarrones gris oscuro, con una de esas pizcas de negro en la mezcla que me gusta dar incluso en los cielos azules y que le dan un extraño dramatismo casi imperceptible (ojo no pasarse con el negro solo la punta de dos pelitos del extremo del pincel) y dejar correr el agua en este caso (acuarela). Asi han empezado a caer dos, tres gotas, goterones... Y ya lluvia al fin. Maravillosas luces para atrapar.
Una tarde memorable con mis niñas que cada vez me van dejando mas atras.
No, no pienso pintar a pesar de la compra y de tener preparados, caballetes, pinceles, hojas de papel....
Ella va a pintar, y tendre que guiar su muñeca. Confieso que si cogere el pincel y le marcare a veces el camino en los recovecos mas complicados, pero nada mas. Y eso si, sentire ese monazo primero y esa extraña sensacion que da, o mejor que sale de dentro cuando estas creando. Hay pocas cosas que se puedan parecer a el momento en que deslizas el pincel sobre el papel granulado o el lienzo mientras brotan las imagenes que entran por los ojos y excitan los sentidos arriba arriba dentro de las meninges.
Y cuando venga la primavera de verdad guarrearemos papeles de colorines. Y escucharemos voces maravillosas para ponernos en situacion y echarle una mano a las ganas de colorear.
Es otoño porque lo dice el calendario. Es viernes por la mañana supongo que por la misma razon.
Me asomo al balcon. Dentro de un rato estare camino del trabajo, pero como viernes, se respira en el ambiente cierto aire de vacacion. Pero si, es otoño, aunque la temperatua podria bien ser del verano pasado. La verdad es que la vista desde aqui arriba hacia el este me ha hecho pasar un buen rato mirando como salia el sol ahora cada vez mas rapido. La tranquilidad seria absoluta de no ser por todos esos coches que sin respiro pasan uno tras otro apurando los segundos que antes segura y remolonamente han sido perdido por sus amos.
Permanecere ahi observando las siluetas de los edificios y el Hotel Victoria con su terraza extraña, como recortados en cartulina negra sobre el fondo iluminado por rayos de color del rosa violaceo al naranja de un sol incipiente. Asi esta mañana llegare tarde.
- Deseo: De apariencia cambiante (a veces masculina, a veces femenina, generalmente andrógina), Deseo es el más amargo y cínico de los Eternos. Su reino, en el que reside, es una reproducción de sí mismo/a a una escala inimaginablemente enorme. Desde él, Deseo controla los impulsos y aspiraciones de los humanos, les hace desear personas o cosas independientemente de las posibilidades que tienen de conseguirlas.